Cogullada 1936

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Hablaremos de Antonio y Pabla, de su familia, de su afán por tener escuela, del fusilamiento de Antonio y sus parientes y vecinos, de la búsqueda de la identidad de la maestra asesinada con ellos,  de los expedientes para incautarles sus bienes una vez muertos …

A comienzos de 1936 Cogullada era un pequeño núcleo que dependía de la pedanía de San Juan de Mozarrifar, estaba compuesto por unas veinticinco familias.

Desde 1932 estaba en marcha un proceso para crear un Grupo Escolar en Cogullada.

Los vecinos habían constituido una Junta Administrativa para que en el barrio se emplazase un Grupo Escolar Municipal, de los muchos que se estaban proyectando. Esta Junta solicitó al Ayuntamiento de Zaragoza , en varias ocasiones, la construcción de dicha Escuela:

El 4 de abril de 1882 el Presidente de la Junta de la Cofradía de la Nuestra Sra. de la Cogullada solicita ayuda para la instalación de un sacerdote y una escuela incompleta para la educación de los muchos niños y niñas residentes en aquellos caseríos rurales que carecen de la educación y enseñanza religiosa.

El 11 de abril de 1932  tres vecinos y el que probablemente era el alcalde de San Juan de Mozarrifar escriben al Ayuntamiento de Zaragoza. Contando con 35 niños y 35 niñas que no pueden mandar a las Escuelas Nacionales por la distancia hasta San Juan, piden que subvencione una maestra con el material necesario para la escuela que, desde hace más de diez años, los vecinos mantienen en el mismo convento de Cogullada.

El 31 de octubre de 1932  la Asociación de Vecinos del Barrio de Cogullada se dirige al Ayuntamiento para que dote de Escuela de Instrucción Primaria a los más de cincuenta niños del barrio. Ponen a disposición de la Alcaldía un local y proponen para maestra a Mª Pilar Cardos del Val.

El 2 de marzo de 1933 hacen constar la necesidad de una Escuela Unitaria Nacional de Primera Enseñanza y ponen a disposición del Ayuntamiento un solar.

El 24 de noviembre de 1934, habiendo ya el Ayuntamiento hecho el presupuesto  (76.918,35 ptas), el proyecto, los planos, el pliego de condiciones para la contrata y construcción y pliego de condiciones facultativas de la Escuela Unitaria, el vecindario se compromete a construir la Escuela por su cuenta, bajo el plano e inspección del Ayuntamiento, si este abona cuarenta y seis mil pesetas. Va firmado por cuarenta y un vecinos (alguno de ellos testificaría posteriormente contra los asesinados acusándoles de promover una Escuela laica).

El 27 de abril de 1936 la Asociación de Vecinos del Barrio de Cogullada solicita al Ayuntamiento de Zaragoza mejoras en el barrio y que se haga cargo del alquiler anual, 300 ptas, del local-escuela municipal y que se construya el nuevo edificio escolar lo antes posible.

Solamente existía un local-escuela, probablemente en la plaza, cuyo alquiler pagaban los vecinos.

Ver La Escuela.

Por lo expuesto anteriormente podemos ver que los vecinos estuvieron permanentemente luchando por una Escuela. No lo consiguieron, no se construyó, se tuvieron que conformar con un local-escuela que fue cambiando de ubicación.

También sabemos que compraron un solar en el Camino de Cogullada, junto al Convento, de más de 900 metros cuadrados y que, por la oferta que hacen en 1934 al Ayuntamiento de construir ellos mismos la Escuela, debían de haber recaudado dinero para la construcción. En el Expediente de Responsabilidades Políticas de Miguel Escuain, alcalde de Cogullada en 1936, se le acusa de “recaudador de fondos para hacer una escuela laica” ( a la vez tiene un certificado de recaudar para la Junta Recaudatoria Civil de Defensa Nacional).

Ese dinero recaudado podría ser una de las causas de los asesinatos, junto con las envidias, odios y rencillas de algunos de sus convecinos.

No se explica de otra manera, ya que, a través de los más de cuarenta Expedientes de Responsabilidades Políticas incoados en San Juan de Mozarrifar (entre los que están los de Cogullada) podemos ver que prácticamente no hubo sanciones importantes, ni siquiera contra personas relevantes como Victoriano Conchello, Alcalde de San Juan por el Frente Popular, o Isidro Claverías, Presidente del Casino Republicano. Solamente asesinaron a los vecinos de Cogullada, sobre los cuales no había pruebas inculpatorias relevantes, salvo “ser miembro de la Junta Administrativa del barrio constituida para crear una Escuela Laica”.

Como dice en los expedientes de los asesinados:

“El día 29 de septiembre del año 1936 fue detenido por la Fuerza Pública y conducido al barrio de Movera, donde, al día siguiente, lo encontraron muerto en un prado junto a las tapias del Cementerio”.

En enero de 1936 se solicita y se consigue la creación de la Alcaldía de Barrio de Cogullada.

10 Enero 1936. Doc. 159

Moción del Concejal Sánchez Freire Miró para la creación de una Alcaldía de barrio en Cogullada.

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En el Acta del Ayuntamiento de Zaragoza del 11 de enero de 1936.

de acta 1936 11 enero proponiendo barrio

13 Enero 1936

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En el Acta del Ayuntamiento de Zaragoza del 17 de enero de 1936.

del acta 1936 crear alcaldía 17 enero

En la sesión del 17 de enero se aprueba la creación de la Alcaldía de barrio de Cogullada.

Era el barrio más pequeño de la ciudad.

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Y ahí llegó el 18 de julio de 1936.

El 29 de septiembre de 1936 guardias civiles y falangistas se llevan a un grupo de hombres y a la maestra de Cogullada a las tapias del cementerio de Movera, donde son fusilados a las cuatro y media de la tarde. La maestra no muere, es socorrida en una torre cercana y llevada a un hospital, a donde van a buscarla y la matan.

Vídeo de un testigo, vecino de Movera

https://m.youtube.com/watch?feature=youtu.be&v=7kfxRhwvODA Fusilados en Movera

En los expedientes por responsabilidades políticas, que se les incoaron posteriormente, se les acusaba, sin pruebas, de socialistas, partidarios de hacer una escuela laica, miembros de la Junta Administrativa del Barrio, contrarios al Movimiento Nacional. A otros también se les acusaba de falta de creencias religiosas, ideas extremistas, haber huído, ser propagandistas o ser Alcalde o Teniente de Alcalde del Frente Popular.

CENSO ELECTORAL 1935

Distrito 9 Sección 22

APELLIDOS Y       NOMBRE S EDAD DOMICILIO PROFESIÓN LEER
Aparicio Felices Manuel v 38 C. Cogullada, 34 Del campo Si
Aparicio Felices Vicente v 36 C. Cogullada, 26 Del campo Si
Aparicio Gonzalvo Antonio v 41 C. Cogullada, 30 Del campo Si
Asin Asso             Isidro v 31 C. Cogullada, 27 Labrador Si
Baeta Almudí           José (2) v 39 C. Cogullada, 42 Jornalero Si
Escuaín Larrosa Miguel (3) v 40 C. Cogullada, 29 Del Campo Si
Ferrer Salvador Francisco v 54 C, Cogullada, 28 Del campo Si
Gil Gil                 Amado v 50 C. Cogullada, 39 Carnicero Si
Trasobares Moreno Blas v 45 C. Cogullada, 38 Ferroviario Si

Juan Ondiviela Vela (4)     v      51              C. Cogullada, 21

Fuera del censo :

Mora Perales, Vicente       v      33              C. Cogullada, 21

Todos ellos asesinados el 29/9/1936 en la tapia del cementerio de Movera (1) junto con :

La maestra municipal del local-escuela de Cogullada que, ahora sabemos, era

Felisa Alcusa del Carmen

Nazario Bueno García

Pascual Fernández Pina

Agustín Muñío Calvo

Antonio Alcolea Alcolea

Gregorio Alcolea Belinchón

(1) En el cementerio de Movera existen dos fosas comunes bien diferenciadas. En la mencionada aquí habrían sido inhumados los restos mortales de más de un centenar de personas asesinadas y enterradas durante la guerra por los sublevados en un campo adyacente al camposanto que a causa de estos crímenes llegaría a ser conocido como el “Campo de los Muertos”. Al menos 88 de las víctimas fueron registradas con su nombre y apellidos, si bien se sabe que los fallecidos en ese lugar fueron muchos más, y hay quien señala la cifra de hasta 300 víctimas. Las fosas fueron exhumadas en los años cuarenta porque la presencia de los cadáveres amontonados en ese campo provocaba el horror de los habitantes y se había convertido en un escándalo para el nuevo régimen. No obstante, algunos testimonios orales aseguran que en uno de los lados del campo podrían haber quedado restos humanos en abundancia, que habrían sido removidos accidentalmente años después. Las zanjas en las que actualmente se conservan los restos fueron excavadas en una larga franja paralela a los bloques de nichos. En la actualidad varias placas recuerdan los nombres de una quincena de las personas que yacen allí, y el lugar recibe permanentemente la visita de personas que depositan flores en el lugar (SIPCA Gobierno de Aragón).

(2) En todos los documentos de Memoria Histórica aparece con el apellido, erróneo, “Daeta”. José Baeta Almudí era el Teniente de Alcalde de Cogullada.

(3) Miguel Escuain Larrosa, Alcalde del barrio de Cogullada, no reconocido como tal en Memoria Histórica.

(4) Juan Ondiviela Vela, no consta como víctima de la guerra o la posguerra, sin embargo así lo certifica el Comandante del Puesto de la Guardia Civil de San Juan. Era de Cogullada y murió con sus convecinos.